Seleccionados 12 proyectos del programa MIT-Spain 

Àngel Font, director corporativo del Área de Investigación y Estrategia de la Fundación Bancaria ”la Caixa”, y Mercedes Balcells, investigadora principal del MIT Institute for Medical Engineering and Science i codirectora de MIT-Spain, acompañados por Josep Samitier, director del IBEC, y Alexandra Muñoz, responsable del proyecto y científica titular del Instituto de Ciencia y Tecnología de Polímeros del CSIC, han presentado los 12 proyectos seleccionados en la primera convocatoria del programa MIT-Spain ”la Caixa”. Se trata de una iniciativa única en España que nació con el objetivo de impulsar la interrelación entre los grupos de investigación de excelencia españoles y los del MIT. La iniciativa pretende generar sinergias y facilitar la colaboración en proyectos internacionales con una entidad pionera a nivel internacional como es el MIT.

Los objetivos de la convocatoria de proyectos MIT-Spain ”la Caixa” Foundation Seed Fund consisten en incrementar de manera significativa el número de oportunidades de colaboración entre los investigadores españoles y los del MIT. Por otra parte, también se pretende aumentar la visibilidad de la investigación española entre profesores, investigadores y estudiantes del MIT, y viceversa, además de construir una fuerte comunidad de líderes científicos en el MIT y en el Estado español con vínculos mutuos que originen colaboraciones de larga duración.

DATOS DEL PROYECTO CÁNTABRO SELECCIONADO

El reto de las enfermedades cardiovasculares: diagnosticar antes de la aparición de los primeros síntomas

La caracterización integrada de la estenosis por calcificación aórtica cambiará de tratamiento. Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, Santander. Liderazgo del proyecto: José María de la Torre y Elazer Edelman. La tercera enfermedad cardiovascular más frecuente, que afecta sobre todo a personas mayores de 65 años, es la estenosis por calcificación aórtica (ECA). En esta patología, una de las válvulas del corazón (válvula aórtica) acumula depósitos de calcio que la estrechan y disminuyen el flujo sanguíneo del corazón al resto del organismo. El problema de esta enfermedad es que no se diagnostica hasta que aparecen los primeros síntomas, muchas veces imprecisos y variables. En la actualidad, la supervivencia de estos pacientes se sitúa entre los dos y los tres años, ya que la intervención médica se hace demasiado tarde, cuando el organismo ya se ha descompensado. El objetivo de este proyecto es desarrollar nuevas mediciones —objetivas y cuantificables— de distintos componentes afectados por la enfermedad para saber cuándo y cómo intervenir de forma precoz, antes de la aparición de los primeros síntomas.